*Imagen del NYT


La reciente radiografía publicada por The New York Times —firmada por un equipo robusto encabezado por Jack Nicas— no es solo un perfil periodístico; es el reflejo de un "estado de ánimo" que flota entre los pasillos de poder en Washington. El mensaje es claro: Omar García Harfuch es hoy el hombre fuerte, el eje sobre el cual gira la ambiciosa (y vigilada) estrategia de seguridad de Claudia Sheinbaum.

El viraje: Del idealismo a la inteligencia operativa

Atrás quedó el eco de los "abrazos, no balazos" de López Obrador. Lo que hoy vemos con Harfuch al frente de la Secretaría de Seguridad es un pragmatismo casi quirúrgico. Se le describe como un "Zar" que ha logrado algo inédito: centralizar el mando, la inteligencia y la operatividad policial bajo un solo puño.

¿Cuáles son sus cartas fuertes?

i) Inteligencia sobre fuerza bruta: No se trata de disparar más, sino de saber dónde pegar.

ii) Mando unificado: Tiene el control de agencias que antes trabajaban como islas, logrando —por ahora— una danza coordinada con las fuerzas armadas.

iii) Eficiencia judicial: La meta es que el trabajo policial no se pierda en la puerta giratoria de los juzgados, fortaleciendo la capacidad de los fiscales para concretar condenas.

Los números: Entre el avance y el estancamiento

Aquí es donde el análisis se pone interesante, ya que si bien el gobierno presume una caída del 37% en homicidios diarios, analistas externos ponen la lupa y ajustan la cifra a un 22% respecto al año pasado. Sigue siendo una baja, sí, pero el diablo está en los detalles.
Mientras las detenciones y la destrucción de narcolaboratorios se han cuadruplicado, la realidad en la calle cuenta otra historia: la extorsión y el secuestro subieron un 3%, y las desapariciones un 9%. Es el paradoja de la seguridad actual: hay menos muertos "oficiales", pero la sensación de asfixia criminal sigue ahí.

El factor Washington y el "Efecto Cuca"

Harfuch se ha convertido en el traductor que México necesitaba para hablar con EU. Su perfil técnico ha abierto puertas que antes estaban cerradas: vuelos de vigilancia compartidos e intercambio de inteligencia que, curiosamente, han servido de escudo ante las amenazas de intervención de la era Trump.

Sin embargo, el reto es monumental. El reportaje del Times advierte sobre el "Efecto Cuca": pegarle con todo al Cártel de Sinaloa solo parece haberle pavimentado el camino al Cártel Jalisco Nueva Generación. Al final, la percepción ciudadana no miente: el miedo subió casi 5 puntos, con un 63% de los mexicanos sintiéndose inseguros tras eventos de alto impacto como los coches bomba en Coahuayana o el asesinato de alcaldes como Manzo en Michoacan.

Más que un secretario, Harfuch opera como un nodo central donde convergen la inteligencia, las finanzas y la justicia. Al colocar a sus leales en posiciones críticas de la FGR, el CNI y la UIF, (Almazán Barocio en el CNI y Reyes Colmenares en la UIF. FGR César Oliveros (FEMDO) y Héctor Elizalde (AIC)) ha formado un "superbloque" que no trabaja en silos, sino de forma quirúrgica. Su mayor activo es la confianza: la que tiene de Sheinbaum para nombrar a su cuadro, y la que tiene de Estados Unidos para compartir información sensible. En México se sabe y en Washington se confirma: el control es total.

Conclusión: ¿2030 a la vista?
Mmm.

Ahí es el problema con un gran bloque de la 4T, que no lo quieren.

Pero hoy por hoy, Omar es, sin duda, el funcionario con más peso específico después de la Presidenta. Muchos ya lo ven en la carrera para el 2030, pero su verdadero examen no será una encuesta, sino su capacidad para doblegar a grupos criminales que han demostrado ser más resilientes que cualquier estrategia sexenal.

Pero recomiendo el texto y las reacciones que han generado incluso caricaturas.